Bosque verde con luz del sol entre los árboles

MEDIO AMBIENTE

Lo que comemos también decide cómo cuidamos el planeta

Impacto

Cambios pequeños, efectos que se suman

Los sistemas alimentarios están entre los principales responsables de la presión ambiental global. Estudios como los publicados en Science (Poore & Nemecek, 2018) y los informes del IPCC y la FAO señalan que aumentar la proporción de alimentos vegetales tiende a reducir el impacto por porción, aunque los resultados varían según el producto y la región.

Menos emisiones

Las dietas con mayor proporción de alimentos vegetales suelen asociarse a menores emisiones de gases de efecto invernadero por caloría o porción.

Menos agua

La huella hídrica de legumbres, cereales y verduras es, en general, menor que la de varios productos de origen animal.

Menos uso de suelo

Producir alimentos directamente para consumo humano requiere, en promedio, menos superficie que producirlos a través de animales.

Bosques protegidos

Una menor demanda de tierras agrícolas reduce la presión sobre bosques y ecosistemas nativos.

Biodiversidad

Conservar hábitats es una de las medidas más efectivas para proteger especies y equilibrios ecológicos.

Con matices

El origen, la temporada, el transporte y el desperdicio también cuentan. Comprar local y aprovechar los alimentos suma tanto como cambiar el menú.

Presentamos tendencias generales reportadas por la evidencia disponible; no cifras absolutas aplicables a todos los casos.